13 de noviembre de 2006

DE LA PRESENCIA DE SECTAS EN MARICOLANDIA

“Apurad, que el sol nos dice
que llegó el final
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual”

J. M. Serrat. Fiesta

La situación es, más o menos, la siguiente: todo el arco de la humana fauna de esta ciudad de provincias, que en su versión heterosexual se disemina en multitud de boliches (los negros acá, acullá los rockeros, aquí - y sin vestimentas deportivas- los viejos, los modernos más allá), en su segmento gay, se concentra en un solo lugar. Es así que, y como muestra de que en Mendoza hay locas de todas las clases (sociales), vemos varias sectas apilarse en el angosto espacio de un local bailable con nombre pretendidamente glamoroso: “Queen”.

Sin embargo, esta convivencia nada significa; o sí, quiere decir que estas personas que por un rato se codean, respiran idéntico aire, usan el mismo mingitorio, en la mayoría de los casos preservan las diferencias del afuera (“la zorra pobre al portal / la zorra rica al rosal“)¿La prueba? Grupos que, como hermanitos cuya madre les hubiera prohibido separarse, deambulan provocando en el espectador la impresión de rebaños de distintas especies en un mismo corral.

Encontramos entonces, la secta de las “latinas-de-bamboleantes-caderas”, émulas de las Thalías y las Paulinas, cuando no de las Shakiras; que cumple un rol similar al del tío alegre de los casamientos: levantar la fiesta.

El segundo grupo es el de los “Gregorys boys”: prolijamente encamisados, bienolientes, bienhablados, bienmovilizados; en fin, chicos bien, que desde la distancia de su champán o su vino espumante de primera marca, miran a la plebe al tiempo que fruncen la nariz (mueca heredada, acaso, de sus muy finas mamis), niños-hombres que de tanto en tanto se permiten el gesto ancestral de los machos de su clase: ceder a la tentación de una proletaria piel joven, gesto que, acentúa la distancia que los separa de sus oscuros (aún más oscuros en la tiniebla del Chucky) objetos de deseo.

El tercer grupete, el de la chicas, si brilla lo hace por su ausencia. Pues entre tanta testosterona, se pregunta uno dónde quedaron las discípulas de Safo, o qué temible Platón las excluyó de esta republi-Keta de la “diversidad”. Y fastidia constatar el renovado vigor de la sentencia “divide y reinarás”.

Y en medio de estos y aquellos: los que no pertenecen a ninguna de las hermandades, parias que, oscilan entre una pose rígida, exageradamente masculina y otra, alud de plumas y de strass, infundidas por los ocasionales acompañantes. Grupo este, sin identidad visible, apéndice tal vez, de la muy desdibujada clase media “del mundo real”.


En fin, dónde quedó la Fiesta de la que habla Serrat, la fiesta de pueblo en la que “el prohombre y el villano/ bailan y se dan la mano/ sin importarles la facha”, no se sabe. Yo no lo sé. Pues si hay algo que en la “maricoteca” importa es, precisamente, la facha.

9 comentarios:

Adrian-Pegaso dijo...

Jajaja... Es muy cierto lo que decis Sergio...

Muchas veces me he atrvido a decir que entrar a bailar al boliche es casi similar que recorrer cualquier vidriera en donde vas viendo como posan los maniquies (o maRiquies) sus vestimentas... todo va a depender de la calle que vayas deambulando es el estilo de ropa que ves... no es lo mismo caminar por la Aristides que por Las Heras.

Bexos
Ad

Dr. K dijo...

Me encantó el post, y quizas con algo de verguenza me atrevo a decir que yo tambien soy algo separatista y no creo que sea lo mejor que el que le guste la electronica se tenga que comer la cumbia villera (valga la revundancia de metaforas), ni visceversa. A la hora de trabajar, todo bien...a la hora de elegir un lugar para pasarla bien, divertirse y sentirse comodo: DONDE ESTA LA VARIEDAD DE BOLICHES/PUBS PARA CADA GUSTO?

PD; te invito al debate de la semana en mi blog!

Anónimo dijo...

MUY BUENO!!!!!
Me encantó la frase: "parias que, oscilan entre una pose rígida, exageradamente masculina y otra, alud de plumas y de strass".. ja ja ja ja. excelente.

Anónimo dijo...

Gracias por la defensa en mi blog.. no te podes perder la defensa de MARCA 20 en el mismo post... le digo la verdad??? ja ja ja

sobrenubes dijo...

Mmmm, qué tema no?? La maricoteca es un tema especial: a diferencia de otros boliches, en donde se diferencian las clases sociales y la múscia, aquí lo único común es la homosexualidad. O sea...he aquí el problema...bah, si es que así puede considerarse.

Es como si se viviera en una ciudad de homossss, con muchas diferencias....pero bue, aquí se concentran todos en un galpón.

Por cierto querido sergio, te faltó una de las sectas: la de los pelados!!! Viste que andan todos juntitos de un lado para el otro?? No los separas con nada!

En cuanto a las locas latinas, olvidaste a uno de los íconos principales: RAFAELA CARRÁ (aunque debería aclarar que no sólo las“latinas-de-bamboleantes-caderas” la admiran, cierto?? ;D)

Lamentablemente nuestra querida Safo fue apartada...y el modelo se tranformó en un camionero!!! Horrorosooo!! Vale mencionar que en Queen esas no son las que abundan.

Pero lo que uno a toda la FAMILIA, sin importar el color, la ropa, la inteligencia o lo que sea....es el CHUCKY!!! Vendría a cumplir el rol de la Iglesia en medio de las guerras (pensemos en otras épocas), jajaja, nada que ver mi comparación!!!

Y bue...pensemos algo: a pesar de todo,la MARICOTECA dio como fruto un texto delirante y divertido para deleitar a los lectores fieles de este blog.

Besos querido...

Juano dijo...

Ufff!!!! Excelente post!!!!! Vos no te das una idea del himno que es mi vida el tema "Fiesta"... Sin tu autorizacion linkie tu blog, porque de ahora en más me transformo en un adicto a tu forma de escribir (Poeticamente increíble y real)y con una cuota necesaria de acidez que me encanta!!! Abrazo!!!!!

Lena dijo...

jajaja muy bueno sos jajaja deberias tener tu propio diario (?) haci nos mantenemos informado :) avisa si salis en algun noticiero asi con gusto digo, a ese lo conosco. (?)
No en serio, muy buena tu escritura. Nos vemos


Lena.

Horacio dijo...

Muy bueno la reflexión, Sergito. Me pregunto si hubiesen más boliches gays, ¿la situación cambiaría? Otra inquietud: ¿no es muy depre, muy bajoneante sentirse un paria? Me parece que, cada vez que vas a Queen, te falta un mayor consumo de alcohol u otras "esencias" que te permitan disfrutar la noche y no estar haciendo análisis tan profundos sobre los maricas del citado local bailable (parezco Enrique el Antiguo!!).
Un abrazo

sergio dijo...

Dr K: precisamente no me refeiro a la presencia de màs lugares, sino a la apertura mental que exige una "fiesta". Digo, estaría bueno que por ese rato (cada vez más breve y reglamentado) olvidarnos de quienes somos, convertirnos en organismos desclasados, organismos de alegría y relajo (como en un carnaval)