9 de junio de 2009

CUANDO JUGAR ES NO JUGAR-SE.





…y ni hablemos de jugar por jugar. En estos tiempos sólo se participa en los juegos, si de antemano se sabe que hay todas las probabilidades de ganarlos. En el chat, por ejemplo, nada de endomingarse, nada de mistificarse, nada de verseo. “No me mientas”, reclaman los contertulios. Cruda y dura verdad. Y si de durezas, de turgencias se trata, también en el mundo virtual, allí está la imperiosa necesidad de ver al posible partenaire, ver las partes a las que no les da el sol del posible partenaire, y así nos evitamos las decepciones. O sea, de juntarnos para ver qué onda, ¡nada! La excusa: “no estoy para perder tiempo”, pues todos sabemos que el tiempo es dinero y el dinero es el rey del mundo, rubio como Di Caprio, aunque menos romántico e ingenuo. Sólo se pierde el tiempo en situaciones reguladas: frente al televisor, en el casino, en las obligaciones de las vacaciones. Y a río revuelto...ganancia de psiquiatras. Tan eficientes ellos, con sus soluciones rápidas (fun-da-men-tal, que sean rápidas), y la vida se transforma en aquella enfermedad que tanto temían Sartre y Simone, una enfermedad que, como otras, reclama (y tiene) su propia pastillita. Lo otro: vivir, mirarse vivir, dejarse sorprender han devenido lujos de jubilados y de locos. O sea, de los que no disponen de otra cosa que tiempo.

Y quién diría que por una situación general, un modo de vida (casi un modus operandi) nuestros cuerpos iban a perderse “las bodas gratas”. Pero así fue: no hubo tálamo, no hubo nuestros cuerpos enredados, no hubo nada.

5 comentarios:

Fragaria Vesca dijo...

Incluso pasado el filtro de la primera visión a través del ojito ciclópeo de una webcam, se corre el riesgo del olfato en persona. Imagine el chasco de una baranda a chivo patagónico, incompatible con la adorable visión adónica del chat previo. Cuando inventen Internet con olores, se salvarán minutos preciosos y preciosas e ingenuas ilusiones.

Ahora que lo pienso, lo mismo puede ocurrir con la voz. Bendito seas, Skype!

Barajar y dar de nuevo. Y siempre, pero siempre, seguir participando.

Proyecto María Castaña dijo...

Fragaria, ya los japoneses se están encargando de acortar estas distancias sensitivas... Va a ser la hora de la muerte del cachondeo virtual... no hay nada más espantoso que el olor de las partes pudendas (iba a usar otros términos, pero por ahí se mete Schillagi y refuerza su concepción sobre mi propensión a la escatología).

Sergio, al contrario de lo que afirmás, pienso que los que dicen que no quieren perder tiempo usan miles de horas en boludear por Internet para mostrarse, calentarse y soltar el bicho perverso que tienen. Era lamentable el otro día en CQC como señores de 45 para arriba buscaban nenas de 15 para abajo para exhibir sus cuerpos de gimnasio, concertar citas en cafés (para ver qué onda) y terminar en un telo, en lo posible. Carátula: estupro.

sergio dijo...

Fragaria:

algo debe quedar para el momento en el que nos encontremos cara a cara. Si no, qué será de las relaciones?

sergio dijo...

He pensado seriamente en que eso de los 18 o los 21 años ya no corre. Los chicos, las chicas a esa edad vienen de vuelta. O como dice mi abuela tienen más carreras que la Amapola.

Nituni dijo...

Ay, juventud descarriada!