18 de abril de 2008

EXTREMOS

Nadie.

Cualquiera.

6 comentarios:

Proyecto María Castaña dijo...

Perdona Sergio, el minimalismo como arte me parece tan vacuo como a vos el realismo. Hay algo de trampa intelectual en lo mínimo. Hay que llenar de justificaciones una literatura inexistente.
Yo podría decir:
Todos.
Ninguno.

Uno.
Él.

Hace poquito leí un cuento de Fontanarrosa que habla de un artista que crea un movimiento llamado "ausentismo" y justamente se toma a la chacota todas estas tendencias. Me hace acordar a la no - música de Cage y a las telas rasgadas de Lucio Fontana.

Proyecto María Castaña dijo...

Para que no me tiren a los chacales como supongo, aclaro que dentro del arte mínimo me quedo con los buenos haikus y tankas (como los que crea el buen amigo Hernán y ese Borges que parece que promete). También con los cuentitos de Monterroso y el diccionario del diablo de Bierce.
Un beso, y PIEDAD.

Hernán dijo...

Crítica/reproche a lo Manrique:

¿Dónde está el que criticaba la brevedad de los haikus?

¿Dónde está el que se aburría con tres miserables versos?

¡Aviva el seso!

Sin embargo, algo tiene este poema(?). Ese vacío entre medio no nos deja otro remedio que rellenarlo. Y los extremos siempre (por suerte) son malos.

sergio dijo...

María y Hernán:

En realidad no sé qué decir al respecto. ¿Será que estoy de acuerdo con lo que dicen?

Ciertamente es curioso el modo en que se desenvuelven las cosas... Me explico: usualmente espero -y agradezco, no saben cuánto- los comentarios que desmenuzan el estilo -o no estilo- de lo que escribo.

Pero justamente no es este el caso. Este es un auténtico post, en el sentido de que pretendía funcionar como un disparador para que habláramos de otra cosa. De qué? De los días en que estamos en que nadie -pero nadie- podría satisfacer nuestras necesidades, mientras que en otros -vulnerabilidad provocada por la abstinencia? es probable-cualquiera -pero cualquiera- podría hacerlo.

En fin, igual me encantó que comentaran.

Fernando G. Toledo dijo...

Ni fu.
Ni fa.

Fragaria Vesca dijo...

y en mitad de los extremos: alguien.