17 de julio de 2008

EL PARTO

Líquido, el sonido de las llaves lo arroja en esa casa que no habitan pájaros, ni sueños exóticos, ni un vos, ni bellas melodías.

Entonces, por la casa vacía camina, ordena los trastos, deglute los alimentos. En silencio, siempre. (La noche de la ciudad, tamizada por los cristales, es el eco de un eco, casi nada.)

Y esta soledad –o caverna oscura- que bien podría parir fracasos, números en rojo, hoy sin embargo, abre las piernas y alumbra la escritura.

5 comentarios:

G. dijo...

Hola, como le va? muy bueno su texto. Sorprendido me ha dejado. Seremos madres que paren escritos bastardos? A veces uno se siente así. Pase por mi blog: www.undiarionocturno.blogspot.com

no es tan poético como el suyo, pero bueh... salutes!!

guille

Proyecto María Castaña dijo...

La soledad... a veces es un reflector de luz mortecina. No deja ver nada, no hay espacio para el entendimiento. Sin embargo las terminales nerviosas de las manos impelen a escribir. Después del desgarro, el llanto. El texto circula por aquí, por allá. Será querido, admirado, criticado, olvidado, provocará bostezos o indiferencia. El bastardo -por milagro de los padres múltiples que ofrece la intertextualidad- se irá antes de saber caminar. Su recorrido es más largo que el nuestro hecho de carne y miedo. Es inmortal y siento un poco de lástima por él.

LuisGui dijo...

Querido Sergio. Entre lo que escribiste tú y lo que acabo de leer de Laura, confieso que me siento pequeño. A ella le acabo de comentar que mis impresiones son muy viscerales; lo reitero aquí.

Me he tomado la libertad de copiar tu texto. ¿Está bien? Adoré cada palabra, cada frase construida y abandonada. El final, ah!, el final...

¿He dicho ya que adoro tu prosa?

¿Puedo decirlo una vez más?

Proyecto María Castaña dijo...

Luisgui, perdón ¿cuando hablás de "Laura" te referís a mí? Laura es un nombre definitivamente bello, pero me llamo Paula, alias la escriba gris de María Castaña.
Un beso a los dos.

sergio dijo...

Gracias amigos por las palabras tan bellas. Les he dicho que adoro sus comentarios? Bue, los adoro.