21 de septiembre de 2008

LOCUS AMOENUS

Rendida bajo el peso del sol, sedienta:
una siesta de verano.
Como sedienta, detrás de la ventana, la ansiedad de los niños acaricia la hora por venir cuando, caducos el sueño de los mayores y la prohibición de ausentarse, pueda por fin correr en pos del agua libre de la acequia.
Pero también:
de la arena, de la delicia del fruto rapiñado, del cabello frágil del sauce...
La radiante fatiga del juego y la piel tostada, que apague el vértigo aquel de ya nunca oír la voz que desflora la tiniebla, dice el mundo, lo crea.
La voz infantil, solar de las canciones que cada mañana, brotan de los labios de la madre.

7 comentarios:

Proyecto María Castaña dijo...

Veo que vamos practicando el latín con tópicos. Ya no hay pastores a la orilla del Tajo, Garcilaso. Hay niños tramposos que se bañan en los canales de Medrano, Sergio. Pensé en la calle Tres acequias, en La legua y en la tuya, Varilla blanca.
Lo que no entendí: "cuando caducos el sueño de los mayores", si ese sueño caducó, quiere decir que están despiertos, ¿no habrá un leve error en la oración? Revisalo.

Proyecto María Castaña dijo...

Tenés que leer a JORGE ARCE, te lo recomiendo, linkealo de mi blog.

Bien, el pequeño cambio, despejo mi confusión, nos vemos.

YOR dijo...

La siesta es de los niños y de los duendes en Santiago del Estero (40˚ a la sombra). Me devolviste muchos recuerdos. Proyecto María Castaña si me lee nunca jamás saldrá a la siesta en Santiago.

Proyecto María Castaña dijo...

Yor:
¿Son los duendes que cantan chacareras en las salinas para convocar el agua?

otra, malintencionada, en Santiago, ¿los niños se despiertan en la siesta? Los de tus pagos tienen una fama... creada por los tucumanos, los mendocinos no creemos tales blasfemias.

Nos vemos.

sergio dijo...

Paula:

En realidad el título lo puse, como siempre en el cíber. Y me parece que no es el más adecuado. No es un locus amoenus o sí, pero a modo de parche, de ... remedio contra todos los miedos que desde siempre me han atacado.

En cuanto a la literatura, creo que la referencia más cercana, y no mientras lo escribía, sino más tarde, cuando lo leí, es Passolini.

Yor: qué bueno que este textito lo haya llevado a evocar su propia infancia. Un poco esa era mi idea. Creo.

Proyecto María Castaña dijo...

Pero el título está perfecto. Es elegante, universal. ¿Qué hubieses puesto? "Las acequias de mi Medrano", ahí, ni las maestras jubiladas amantes de Bufano te hubieran salvado.

Fragaria Vesca dijo...

Comentario castigo #6: Exijo ya mismo una infancia en el campo.