8 de julio de 2010

EL QUE QUIERA CASARSE....



¿Tanto cuesta entender que el MATRIMONIO IGUALITARIO es una cuestión de derechos?

A ver, nadie que no quiera casarse será obligado. Mucho menos con una persona del mismo sexo. O sea...

Es una cuestión de derechos y .... de libertad.

El que se quiera casar, pues que lo haga. Punto.

Ah, la iglesia que se ocupe de sus asuntos, entre otras cosas, porque vivimos en un estado LAICO.

Repito es una cuestión de DERECHOS!!!!!!!

5 comentarios:

Proyecto Maria Castaña dijo...

Más que la cuestión gay, me parece, que a la gente "normalita" le cuesta entender que el matrimonio no es un DEBER. Si venís al mundo, tenés que casarte o rejuntarte. Eso de estar solo yirando es un desperdicio de tiempo. De allí la vieja pregunta -te la habrán hecho tanto como a mí-: "¿qué vas a hacer de tu vida?", a lo que yo respondería muy a lo García Márquez, "mierda voy a hacer de mi vida, mierda".

Hernán Schillagi dijo...

Sergio: además de sumarme a su propuesta, adhiero a la de Paula. Además es muy sencillo: igualdad de derechos para todos, todas y todxs.

Después que cada uno, una y unx haga lo que quiera.

Todo las demás debates esconden hipocresía y discriminación. La unión civil es una especie de "apartheid" lastimoso.

sergio dijo...

Hernán y Paula: lindos comentarios. El otro día un conocido gay me decía "yo ni en pedo me caso, pero eso quiero decidirlo yo, no depender de lo que los muchachos del opus digan". Y estoy de acuerdo. Vuelvo al tema: es un asunto que atañe a un estado laico. La iglesia que se ocupe de lo suyo.

sergio dijo...

Hernán y Paula: lindos comentarios. El otro día un conocido gay me decía "yo ni en pedo me caso, pero eso quiero decidirlo yo, no depender de lo que los muchachos del opus digan". Y estoy de acuerdo. Vuelvo al tema: es un asunto que atañe a un estado laico. La iglesia que se ocupe de lo suyo.

"El sin rienda" dijo...

El matrimonio gay es LEY en Argentina. Felicito y aplaudo a los militantes que desde hace años lucharon por ello y ya no están, mientras yo veía el debate desde el sillón de mi living. Al menos a mí, este cambio cultural me despertó un compromiso del que siempre carecí. Voy por más y sin el culo en el sillón. Abrazo!