3 de septiembre de 2009

MI ZONA ERRÓNEA




Noches de fuga en la tinta,
de fraternidades con el papel.
Noches de sueño
por el sudor espantado,
y abrazado al insomnio:
el tormento de lidiar
con esta oscuridad, la mía.
Y sé de la cruz del desprecio.
Como sé que es una la piel,
uno el aire, una la sangre,
y que lo sensato
sería acomodarnos a vivir
juntos: yo y yo, juntos.
Y que en la greda de mi corazón
no brotara el amor,
devino el mayor de los errores.

4 comentarios:

Proyecto María Castaña dijo...

Tinta/papel, sueño/insomnio, son solo algunas de las dualidades que propone el texto y que el yo lírico pretende unir en el genial y desesperado verso: "juntos, yo y yo, juntos". ¿Lo logra? No. En esa soledad que genera la incomunicación del ser consigo mismo se cuela el amor como fracaso, un jugo sucio, una "greda" espesa que brota del corazón.

En cuanto a la construcción del poema, me hace un poco de ruido la resolución del último verso. Por lo demás, el contenido es muy bello y sugerente.

Hernán Schillagi dijo...

Amigo: no he comentado prontamente por dos motivos. PrimEro, porque el poema está tan bien escrito y tiene una musicalidad arrobadora que no sabía por dónde entrarle sin ser taaan elogioso: ¡ME ENCANTÓ!

En segundo lugar, porque -oh, milagro- coincido palabra por palabra con Paula. Los últomos tres versos (los fundamentales!) se empantanan en sentido y ritmo. "Zona errónea" (valga el tópico del poema) que, por lo escrito más arriba, estoy seguro que Ud. le encontrará la solución.

En cuanto a lo que dice el poema, el tema de enfrentarse con uno mismo, el desdoblarse para que "juntos cantemos contra la ausencia" (me cito mal, jaja). Ah, buenísimo el título "autoayudesco".

sergio dijo...

Paula:
Como siempre le agradezco mucho su comentario. Y sí, parece que el amor para el yo lírico es un fracaso. O sea, si no lo tiene y no puede experimentarlo por sí mismo, difícil que pueda salir de tal intríngulis.

sergio dijo...

Hernán:

Me alegra que el texto le haya gustado. Sabe, el poema, en una de sus 18 versiones, tenía otro remate. Que, ahora que lo pienso, me parece mucho más interesante que este. Creo.

El título tiene que ver con que el texto surgió de una etapa en que anduve de coqueteo con el libro de tapas anaranjadas.