11 de septiembre de 2009

HOLLY HUNTER: UNA ACTRIZ, UNA MUJER Y LA POESÍA.


1. Al final... ¿lo primero es la familia? Una ex hippie que acaba de perder su empleo y cuya hija adolescente tramita la pérdida de su virginidad, viaja a atracarse de pavo del Día de Acción de Gracias en su ciudad natal. Dos días, apenas dos, que, merced al viraje de los padres hacia la chochera, la mala vibra con la hermana, las idas y las vueltas con un guapo hombre, se estiran hasta lo imposible.

2. Ni joven ni viuda ni estanciera. Los restos de una cuarentona rica venida a menos tras su divorcio, pugnan por juntarse, ser nuevamente parte de una forma humana. Y en este proyecto, la necesidad de ser lo que una vez se soñó –cuando aún se soñaba-, funciona como el más efectivo de los engrudos.

3. Ángeles eran los de Charlie. Entre mentiras, sexo, alcohol y otras yerbas, una policía debe lidiar con oscuros dilemas morales y religiosos. ¿Una contradicción? Ni tanto. Además, ¿quién puede mantenerse impoluto en esta letrina? Este calvario, sin embargo, no lo recorre sola, la acompaña su ángel de la guarda, dulce compañía que no la desampara ni de noche ni de día. Bueno, a veces, sí. Entonces, Grace, tiene que vérselas con la culpa por la muerte de su hermana, con el recuerdo de los abusos sufridos a manos (¿?) de un sacerdote, con el silencio chirriante de Dios. Pese a todo, Grace, es lo que en buen argentino denominaríamos “una buena mina”.

4. Una mujer de película. Se preguntarán en qué lugar se tocan estas mujeres. Lo resumo en un nombre: Holly. Quiso la casualidad que en las últimas semanas me topara con Feriados en familia (Home for the Holidays), El beso (Living Out Loud) y Saving Grace. Dos filmes y una serie protagonizados por esta actriz pequeñita, delgada en extremo, no convencionalmente hermosa que a fuerza de talento logró treparse a la cima del cartel. Podrán replicarme, y estaría de acuerdo, que de esta frase, de tan usada, sólo quedan las astillas. No obstante, no encuentro otra mejor para nombrar la energía que, al momento de entrar en escena, posee a esta mujer de risa y cigarrillo fáciles y ojos al borde de la tormenta. Sí, a fuerza de talento esta actriz, es tres mujeres, una mujer, todas las mujeres. Caso más bien atípico en un cine como el actual que se empeña en mostrar chicas de película, carne sin densidad. Y para su mayor gloria, Hunter lo hace desde la comedia costumbrista, la comedia romántica y el drama fantástico (¿o acaso todo el mundo departe con su ángel de la guarda?); lejos, por lo tanto, de los géneros hiperrealistas (entre otros, el apolillado y todavía vigente “basado en hechos reales” de las siestas de domingo) que, habitualmente, pintan cartón.

5. A punto de poema. Es decir, Holly VIVE en la pantalla, pero lo hace de modo tal que a quienes la miramos nos envuelven la tibieza, el abismo, la alegría, el desconcierto que solemos experimentar cuando nos cruzamos con una mujer en la calle, en el trabajo, en la vida. Un modo emparentado con el “estado de gracia” (Almodóvar dixit) de Marisa en Tacones Lejanos, o con el “actuar como si se estuviera viviendo el más grande amor” de Jeane Moreau. Un modo que, a mi juicio, evoca menos el psicologismo de la narrativa (cinematográfica en este caso) que la inteligencia en carne viva de la poesía.

12 comentarios:

Fragaria Vesca dijo...

"♫ (...) por que ella es todas las mujeres en una mujer ♫", en palabras del filósofo latino Ricardo Martín ;).
Qué triste la mujer que es apenas una sola. Qué bello quien evoca la poesía.
Me encantó lo de "ojos al borde de la tormenta". Tendré que hacerle caso a sus recomendaciones fílmico-seriales.

sergio dijo...

Sabe en quién me hicieron pensar los ojos de Holly? En los de cierta PP que siempre estaba border lluvia. Ud me entiende. Y sí, aunque estas películas no vayan a quedar en la historia del cine como LAS películas, pueden encontrar un sitio en su corazón sensible.

sergio dijo...

Ah, ya sabemos que ese filósofo se las trae.

Hernán Schillagi dijo...

Amigo: surtió efecto la charla de ayer. Y entiendo el chiste irónico y "estructural". ¡Pero no era para tanto!

Eso sí, los títulos quedaron precisos, graciosos y ordenan la lectura. El mejor: "Ángeles eran los de Charlie".

Si bien conozco la actriz (¿quién no?) justo no he visto las 3 películas mencionadas. La tengo medio de oído (sí, porque los ojos tienen orejas) de otras pelis donde justamente no cumple con lo que Ud. reflexiona: "The firm" con Tom Cruise, y otra que no recuerdo el nombre donde hace de una productora televisiva (trepadora y sin escrúpulos). Lo que no quita que haya hecho bien esos papeles. La primera le valió una nominación a mejor actriz.

Algunas actrices argentinas que pueden llegar a tener esa "condición poética" de Holly pueden ser (a mi humilde enterder): Leonor Manso y, más cercana, Soledad Villamil.

Demás estpa decir que, en cualquier momento, me vengaré del "plagio anunciado". Aunque me encantó su texto.

sergio dijo...

Holly aspiró, creo, cinco veces al Oscar. En una ocasión lo ganó: El piano es el título de la peli. Pero como le dije, últimamente me interesan pelis menos pretenciosas, más sencillas y queribles. Y además volvemos a otro de nuestros temas: la tele. Saving Grace fue en realidad una miniserie producida para TNT. Y de veras, merece la pena (como otras series o mini series de los últimos años).
En cuanto al plagio, y sí amigo, le debo todo en el terreno de los títulos. Aunque mi "Ángeles eran los de Charlie" no puede tan siquiera compararse a "La Traición de Tita Merello".

sobrenubes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sobrenubes dijo...
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sobrenubes dijo...

No la conozco, o al menos eso creo. De todas maneras, las veces que intenté acercarme a ese tipo de cine debido a las actrices,resultó un fiasco (o yo tuve la mala suerte de toparme con esas películas). Ejemplo de eso: "La joya de la familia", con Diane Keaton.
Igual,creo que es cierto que a veces hay muy buenos actores en películas pésimas y viceversa. Por eso, hay que ver y ver...después, a juzgar!
Me gustan los títulos y la manera en que has organizado el texto. También me encantaron ciertas partes como "chicas de película, carne sin densidad" y "mujer de risa y cigarrillo fáciles y ojos al borde de la tormenta".
Te espero en mi casita cibernética que de a poco revive.

Saludos

Paula Seufferheld dijo...

Sergio querido:

De tus tres Hollys, solo he visto, varias veces, "Feriados en familia". Comparto los sentimientos que despierta: tibieza, abismo (¿serán sus desconcertados ojos negros?, ¿su cuerpo pequeño?)y alegría. Pero me quedo con otras pelis: la precoz, neurótica y brillante productora televisiva de "Detrás de las noticias" y la muda sufrida de "El piano" que tiene con Harvey Keitel una de las mejores escenas eróticas del cine pretencioso de los '90.
Hace poco vi "Pequeño libro negro". Aquí una Holly veterana pero muy linda todavía, depunta su vicio de encarnar a otra productora de TV, esta vez de un reality-show. La película es mediocre -debe ser por el resto de los actores, pero su idea es bastante interesante-.
Bueno, después nos juntamos y la seguimos con Holly... ¿Para cuándo un comentario crítico de Glen, Meryl o Frances McDormand, ésta última casi la melliza de Holly?

Paula Seufferheld dijo...

Acá El piano, se llamó "La lección de piano".

sergio dijo...

Anto:

Creo que Holly lo mismo que Diane, lo mismo que Metyl, lo mismo que Deneuve a veces, en malas películas, son lo que un buen verso a un mal poema. Es decir ¿no te ha sucedido leer un poema espantoso, horrible que tiene un verso que te quema la cabeza? Yo siempre recuerdo "fecunda es la soledad que alienta un pensamiento" (es necesario que diga que el poema sigue "labrantía la instancia que socava el alma"?)

sergio dijo...

Paula:

A mí, además de El piano, me gustan mucho los dos papeles que hizo en las pelis de Rodrigo García. Y la impresión es siempre esa: la de algo extremadamente femenino (incluso cuando hace de trepa es muy femenina. Femenina, no remilgada ¿se entiende?)