20 de febrero de 2009

1977, NOVIEMBRE



como bestia empeñada
en liberarse de su domador
así, quiso la tierra
desprenderse de nosotros

y gimieron
techos pisos paredes
lloró la madre
y todos
madre padre niños
casi desnudos
se asomaron al día

y cuando todo vibraba
y cuando de su labor renegaban
las vigas, hubo miedo

pero también, una máscara risueña
tendida sobre el abismo: la del padre.

9 comentarios:

Hernán Schillagi dijo...

Sergio: y sí, Ud. me censuró previamente para que no lo criticara. Qué le voy a hacer.

Una cosa, eso sí: con el de la granizada, este del terremoto y con un par de una inundación e incendio forestal, ya tenemos una serie, jaja!

Lo demás me lo guardo. Para bien y para mal.

Un abrazo ;-)

Proyecto María Castaña dijo...

Me gusta el final, aquello que se sostiene en el poema después de una retahíla de imágenes en bancarrota. El padre como árbol es casi una figura ancestral. Aquí el tono antiguo es preciso.
No me convenció que usaras dos veces el verbo gemir, bien para los sujetos, inapropiado para los pisos techos y paredes. Tampoco cierta impersonalidad "madre, padre, niños". ¿Por qué no usar adjetivos posesivos o incluso artículos? Esta forma de distanciamiento me parece algo fría.

Sobre el tema, el poema tiene, te guste o no, una lectura política que queda clara ya en la selección del título. En ese período negro de nuestra historia, el terremoto de Caucete fue casi simbólico de toda la basura que pugnaba por estallar y que estaba bajo tierra. Fue el único terremoto argentino del s. XX donde "se abrió el suelo" para mostrar el horror. La asociación es dura pero significativa.

YOR dijo...

Una antagonismo presente al final. ¿Sufre realmente la madre?¿ o será todo parte de un juego entre los padres que los hijos nunca llegaremos a comprender?
Tal vez ambos estén sonriendo...

Barbado Whisky Matinal dijo...

"y gimieron......" frase corta y sugerente....pletórica de significados....me gustó mucho
SaLudos.
ahh, si es de RAcing, no vaya a mi blog.... y si le caen pesados los malos olores, tampoco.

sergio dijo...

Hernán: como siempre espero espero que venga y comente y si tiene que pegar, pegue. Los habitantes de este planteta, ud lo sabe, somos un poco masoquistas.

María: muchas gracias por las sugerencias que, como verá, mejoraron el texto.

Yor: si hubo o no connivencia o juego entre los padres nunca lo sabremos. Tal vez lo que hay es miedo en todos, pero por costumbre o cultural, la máscara tranquilizadora del padre. Roles bien definidos que le dicen.

Barbado: muchas gracias por el comentario. Y como no soy de racing, prometo pasar por su blog.

Proyecto María Castaña dijo...

Sergio:

Para eso estamos los aprendices de poetas, nos pegamos un poco, nos ayudamos, somos capaces de debatir un adjetivo durante una tarde... unos locos lindos en síntesis.

Sobre mi hembra dragón, dejé la primera versión rítmica. En un archivo guardo aquella larga de versos cortos. No sé cuál está mejor, las opiniones se cruzan y yo creo que con la distancia y la experiencia, finalmente, lo voy a decidir yo.

Ahora le digo y me digo: A ESCRIBIR, ESCRIBIR Y ESCRIBIR. Solo así saldremos de ciertos atolladeros de principiantes.

Hernán Schillagi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hernán Schillagi dijo...

Querido Sergio: obvio que yo no le pego por deporte, pero no me mande mensajitos, primero, intimidatorios, para que no critique el poema, y luego otro para que los castigue duro. ¡¿Quién lo entiende, viejo?!

Son muy acertadas las apreciaciones que hace Paula. Por sms, Ud. y yo habíamos acordado que el final no era el apropiado. Así y todo, no me convence el nuevo remate. casi contradice al otro (que era más bien cursi), pero éste me desconcierta. La palabra "máscara" se sale de registro. El final debería retomar la isotopía (bah, campo semántico o como sea) de las palabras de "bestia", "domador", "gimieron".

Es casi un abuso el uso de la personificación: la tierra, los techos, las vigas que reniegan. Sobre todo esta última prosopopeya (quería escribir el término, ja!) no me convence nada.

El tono es el correcto, no como dice Paula. Esa impersonalización justifica el uso de "padre", madre". etc. "Hubo miedo" termina una estrofa. Es casi un informe de daños en escala de Mercali.

Es cierto, el título ancla en lo histórico y político, pero me falta intuir por qué el yo lírico se siente atravesado por esto. Falta sangre, arena y bolero en este poema.

Le gustó el comentario? Ya no está más decepcionado?

Un abrazo

Cecilia Restiffo dijo...

No me convence la palabra empeñada, Ud. vio que yo tengo locura por cierta sonoridad que a veces raya el fanatismo. Los comentarios de mis antecesores, expertos en estos menesteres, son de una observación quirúrgica con casi todos coincido.
Muy bonito su planeta, me gusta ese apego durasiano fiel y perpetuo que Ud. le profesa, aunque me sigue aburriendo Moderato. Besos a lo Almodovar,y ya sabe que lo quiero.